Los biopolímeros son materiales dañinos que se inyectan en el tejido subcutaneo para aumentar el volumen y dar una mejor estética, sin embargo, en la mayoría de los casos con el paso del tiempo generan deformidades, infecciones, reacciones autoinmunes, reacciones localizadas, alogenosis, entre otros; por lo que es importante su extracción. La utilización de Biopolímeros o biogeles al paso del tiempo van causando deformidades en los pacientes que los tienen, además, se desencadenan irregularidades y problemas tóxicos en el cuerpo.

Procedimiento
La extracción de Biopolímeros dependerá del área donde estén colocados, como en el rostro donde se realizan incisiones mínimas para poder retirarlos y que al paciente solo le quede una pequeña cicatriz en algunos casos.
La zona donde mayormente se colocan los biopolímeros es en los glúteos donde con ayuda de equipo especial (Soring), con energía ultrasónica a base de licuado de la sustancia se extrae retirando lo más posible sin afectar otros músculos del paciente, o por visión directa mediante cirugías grandes o por laparoscopia.
Desafortunadamente en una sola consulta no se pueden extraer en su totalidad los biopolímeros, se requieren 2 o 3 sesiones más para poder retirar la sustancia que está más mezclada con los tejidos y el músculo, por eso, se utilizan estudios como la Resonancia Magnética para verificar hasta dónde llegan los biopolímeros y cuáles se pueden retirar en su totalidad sin afectar otras zonas.

Peguntas frecuentes
Son sustancias sintéticas como silicona líquida o aceites industriales inyectados para aumentar el volumen de ciertas zonas del cuerpo como glúteos, caderas, rostro, entre otros. Estos pueden causar reacciones inflamatorias crónicas, migración a otros tejidos u órganos, formación de granulomas o endurecimientos, infecciones.
En muchos casos, no es posible eliminar el 100% de los biopolímeros, especialmente si se han mezclado con los tejidos circundantes o migrado. Sin embargo, la extracción reduce significativamente los síntomas y riesgos asociados.
Con el tiempo, los biopolímeros tienden a migrar hacia tejidos vecinos, aumentando el riesgo de daño; provocan una respuesta inflamatoria crónica que afecta la salud general, pueden causar deformidades físicas o problemas funcionales, es por esto que la extracción es crucial para prevenir complicaciones mayores
Algunos de los síntomas pueden ser la inflamación crónica o dolor en el área tratada. Formación de bultos o granulomas, la dificultad para mover la zona afectada o sensación de dureza, al igual que cambios estéticos como asimetría, irregularidades o desplazamiento del material, además de infecciones recurrentes o abscesos.
No hay un tiempo fijo para la extracción, pero cuanto antes se detecten los problemas, mejor será la respuesta al tratamiento. En algunos casos, la extracción se realiza meses o incluso años después de la inyección, cuando las complicaciones son evidentes.
El diagnóstico se puede realizar mediante tres escenarios: La Evaluación clínica que consiste en la observación de los síntomas y examen físico; imágenes médicas como la resonancia magnética (RM) o ecografía para identificar la localización exacta del material. También se pueden realizar biopsias en algunos casos, si se sospecha que hay complicaciones graves.
