Cuando una persona está pensando en una liposucción, una de las preguntas más frecuentes es: ¿la liposucción sirve para bajar de peso?
La respuesta corta es no. La liposucción no es un procedimiento diseñado para tratar el sobrepeso ni para producir una pérdida de peso significativa. Su objetivo principal es eliminar depósitos de grasa localizada y mejorar el contorno corporal.
Como explica la American Society of Plastic Surgeons, la liposucción es una cirugía de modelación corporal que permite retirar grasa subcutánea de determinadas zonas, pero no reemplaza una alimentación saludable, el ejercicio ni los tratamientos médicos destinados a controlar el peso.
Entonces, ¿por qué algunas personas se ven considerablemente más delgadas después de una liposucción? La respuesta está en la redistribución y reducción de grasa en zonas específicas, más que en el número que aparece en la báscula.
¿Qué hace realmente una liposucción?
La liposucción es una técnica quirúrgica que permite retirar grasa subcutánea, es decir, aquella que se encuentra debajo de la piel.
Puede utilizarse para mejorar el contorno de diferentes zonas del cuerpo, como:
- Abdomen.
- Cintura y flancos.
- Espalda.
- Brazos.
- Muslos.
- Caderas.
- Glúteos.
- Papada y cuello.
- Otras áreas con depósitos de grasa localizada.
Su propósito es conseguir una apariencia más proporcionada y definida.
Por eso, una persona puede notar un cambio importante en su silueta aunque la reducción de peso sea relativamente pequeña.
Liposucción no significa «cirugía para adelgazar»
Este es uno de los conceptos más importantes que un paciente debe comprender antes de considerar la cirugía.
Bajar de peso y eliminar grasa localizada no son exactamente lo mismo.
Cuando una persona pierde peso mediante alimentación, actividad física o tratamientos médicos, se produce una reducción general de la grasa corporal. En cambio, la liposucción permite actuar directamente sobre determinadas zonas donde existe grasa localizada que puede ser resistente a los cambios de estilo de vida.
Una persona puede verse más estilizada después de la cirugía sin que esto represente una gran reducción en la báscula. Por eso, la pregunta correcta no siempre es «¿cuántos kilos voy a perder?», sino «¿qué zona quiero mejorar y qué procedimiento puede conseguirlo de manera segura?»
La decisión debe tomarse después de una valoración médica individual, teniendo en cuenta el estado de salud, el peso, la calidad de la piel, la distribución de la grasa y las expectativas del paciente.
Preguntas frecuentes
La pérdida de peso varía según cada paciente y la cantidad de tejido retirado. Sin embargo, normalmente no representa una pérdida de peso importante. El resultado debe evaluarse principalmente por el cambio en el contorno corporal.
El tejido graso retirado no vuelve a crecer en la misma forma, pero las células grasas que permanecen pueden aumentar de tamaño si se produce un aumento de peso. Mantener hábitos saludables ayuda a conservar el resultado
No. La liposucción actúa sobre la grasa subcutánea, pero no elimina la grasa visceral que se encuentra alrededor de los órganos internos.
